Olas
Olas
El tiempo parece infinito
cuando el dolor es embriagador,
cuando la incertidumbre revuelve los mares,
y levanta enormes olas a nuestro alrededor.
Pero aún en el naufragio divisaba un destello,
la luz tierna de tu consolación.
Tragaba el agua y se nublaban mis ojos,
pero oía la voz cierta de tu amor.
En la oscuridad, llenaste el cielo
con estrellas que indicaban el camino.
Trazaste un curso con todas ellas,
para que viera que estabas conmigo.
Me alzaste en las aguas, me sanaste en la sal,
Me atrajiste a tu presencia por encima del mar.
Navegué hacia tus ojos que brillaban sobre mí.
Comprobé que tu gracia continuamente ha estado aquí.
¿Por qué no me sacas de esto?
¿Por qué no acaba este dolor?
Porque aunque no lo veas claramente,
estoy renovando tu corazón.
Sientes que esto es duro ahora,
pero te aparto para lo mejor.
De ti brotarán nuevas raíces
Que confortarán tu convicción.
Sé que temes, sé que sufres,
estoy aquí para llevar tu dolor.
Lo llevé una vez en mi propio cuerpo,
y lo llevaré siempre que me llames: Salvador.
No he venido a destruirte,
sino a guiarte a plenitud.
Falta poco, solo un poco,
para que al fin goces la virtud.
En ese momento me aferré a tu regazo,
y en tu calma me abrigué.
Dijiste que ya era tiempo,
de lanzarme al mar otra vez.
Entonces clamé temblando,
dijiste que no temiera,
te lanzaste a las olas conmigo
y me cubriste en la tormenta.
Comentarios
Publicar un comentario